Siempre hay motivos para venir a Cádiz, y el golf es uno de ellos

Los mejores jugadores del mundo han dejado un recuerdo imborrable en estos campos del sur de España

Cádiz siempre ha presumido de tener mucho arte. Arte flamenco, arte en los fogones, en la cultura y desde hace varios años hasta en los greenes.

Severiano Ballesteros, Nick Faldo, Tiger Woods, Colin Montgomerie, Olazábal, Sergio García… los mejores han dejado un recuerdo imborrable en estos campos del sur de Andalucía. Unos levantando la Ryder Cup en Valderrama, otros con el Volvo Masters en Montecastillo. Algunos, como R. Trent Jones y Jack Nicklaus, imprimiendo su firma y diseño en los recorridos.

Lo mejor de la provincia de Cádiz, es que uno siempre puede elegir. Embocar la bola con vistas al Mediterráneo o al Atlántico, atreverse con un links, disfrutar con los greenes rápidos o ponerse a prueba entre lagos y bunkers.

En total son 22 campos, cuidados con tanto esmero, que a pesar de su juventud ya han hecho historia. Y hoy, miles de golfistas vienen a la provincia de Cádiz para jugar donde lo hacen los mejores.

Desde hace 3.000 años, siempre ha habido muchos motivos para venir a Cádiz. Y el golf es uno de ellos, aunque hay otros muchos. Por ejemplo conocer las bodegas de Jerez y acabar como Lord Byron, diciendo: ¡Oh Cádiz, brillante Cádiz, tú eres el primer lugar del mundo!.

Se mire por donde se mire, Cádiz tiene mucho que ver: la moda en Tarifa, el encanto de los cascos históricos, el urbanismo y la arquitectura de los árabes en Medina, Vejer, Castellar y Jimena de la Frontera, con sus historias de almenas, castillos, paisajes, artesanos y murallas.

Cádiz es para verla, y sobre todo para disfrutarla. Como en el golf, esta provincia siempre da más: playas espectaculares, el Parque Natural de Grazalema en lo más alto -Reserva de la Biosfera- y al sur la experiencia de avistar delfines y ballenas en el Estrecho de Gibraltar.

En el norte, la ruta de los pueblos blancos, por Sanlúcar de Barrameda la entrada al Parque Nacional de Doñana y en Jerez una tierra donde hasta los caballos bailan. Por eso, si viene, no se pierda una visita a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y la Yeguada de la Cartuja.

En Sotogrande, Costa Ballena y Sancti Petri, el lujo a su alcance; por el Estrecho y en la Bahía de Cádiz, el paraíso de las aves y en el corazón de la provincia el Parque Natural de los Alcornocales, la selva primitiva, el bosque mejor conservado de la península ibérica.

Y es que Cádiz siempre ha sido una provincia muy pintoresca: una tierra para bohemios en busca de aires coloniales, para reyes de palacios de cinco estrellas, para nostálgicos de América Latina, buscadores de tesoros, moteros, Indiana Jones, corredores de Fórmula 1, Robin Hoods de los Bosques y gourmets.

Si buscas algo más, vente a Cádiz, toca la bola y disfruta.